Mira nuestras fabulosas fragancias

Lavanda

Lavanda

El nombre lavanda proviene del Latín “lavare” que significa lavar. Civilizaciones tan antiguas como la romana usaron su floral fragancia para refrescar sus telas. Sin embargo, su larga historia en lavandería se debe mayormente al lavado de sábanas.

De acuerdo con las fábulas y el folklore, la lavanda es una poderosa herramienta en el arte de la seducción. Cleopatra usaba perfume de lavanda para atraer a sus amantes, y el mito dice que una pareja nunca se pelea cuando los aromas a lavanda se mantienen en sus camas. En la época medieval, las mujeres alpinas escondían sus brotes en la ropa de sus amantes con la esperanza de conquistarlos.

La lavanda es también una fragancia mágicamente múltiple. Fue usada como antiséptico para limpiar los baños públicos romanos y para desinfectar los hospitales durante la Primera Guerra Mundial. Se cree que sus aceites pueden curar las cicatrices y que su fragancia revive a los débiles. El aroma floral y dulce de la lavanda combinado con su olor a leños y su perfume penetrante, es a la vez estimulante y calmante.

Los antiguos griegos fueron los primeros en descubrir que la lavanda libera un aroma relajante. Se cree que inhalar su fragancia floral mueve la mente a un estado de distención. Todavía se pueden encontrar pimpollos de lavanda debajo de las almohadas alrededor del mundo.

La larga trayectoria de la lavanda, la convierte en la reina de las fragancias para aromatizar las prendas. Cuando se termine el lavado, tómate un momento para oler la fragancia a lavanda fresca, despéjate de tus preocupaciones y transpórtate a un lugar tranquilo. 

Comparte esta fragancia en Facebook

Recomendación

Descansando en el Jardín

Lavanda y Flores de Cerezo

Más
Descansando en el Jardín